Rebeca Grynspan: quién es la candidata que busca convertirse en la primera mujer al frente de la ONU

Autor: Meridianas Digital | 18/09/2026 | La economista y exvicepresidenta de Costa Rica volvió a quedar al frente de la tercera votación informal del Consejo de Seguridad. Ocho candidatos compiten por suceder a António Guterres, cuyo…

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La economista y exvicepresidenta de Costa Rica volvió a quedar al frente de la tercera votación informal del Consejo de Seguridad. Ocho candidatos compiten por suceder a António Guterres, cuyo mandato termina a fin de año.

La carrera por la Secretaría General de las Naciones Unidas entró en una nueva etapa. Este viernes, el Consejo de Seguridad realizó una tercera votación informal para medir el respaldo de sus 15 integrantes a los candidatos que buscan suceder a António Guterres.

La costarricense Rebeca Grynspan volvió a ubicarse en el primer lugar de la consulta. Según fuentes diplomáticas citadas por Reuters y AFP, obtuvo nueve votos de “aliento”, cinco de “desaliento” y uno de “sin opinión”. La guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett recibió ocho votos de apoyo, seis de rechazo y uno sin opinión.

El resultado, sin embargo, no define la elección. Se trata de votaciones informales y secretas utilizadas por el Consejo para medir el respaldo de los postulantes antes de avanzar hacia una recomendación formal.

Una carrera todavía abierta

Grynspan ya había quedado primera en la primera votación informal, realizada en julio. En la segunda, celebrada en agosto, Rodrigues-Birkett pasó al primer lugar. La tercera ronda volvió a colocar a la costarricense en la primera posición, aunque los resultados muestran que todavía no existe un consenso definitivo dentro del Consejo.

Actualmente son ocho los candidatos que participan de la carrera. Entre ellos se encuentran el argentino Rafael Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica; la expresidenta de Chile Michelle Bachelet; la exministra de Relaciones Exteriores de Ecuador María Fernanda Espinosa; el exmandatario de Senegal Macky Sall; y los candidatos Ivonne A-Baki, Olara Otunnu y Carolyn Rodrigues-Birkett.

El próximo secretario general sucederá a Guterres, quien finaliza su segundo mandato de cinco años a fines de diciembre.

Quién es Rebeca Grynspan

Grynspan nació en San José, Costa Rica, en 1955. Es economista y fue vicepresidenta de su país entre 1994 y 1998. Antes y después de esa etapa ocupó distintos cargos vinculados con la política económica y social de Costa Rica.

Su trayectoria internacional se desarrolló principalmente dentro del sistema de Naciones Unidas. Fue directora regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para América Latina y el Caribe, secretaria general adjunta de la ONU y administradora asociada del PNUD.

En 2014 asumió como secretaria general iberoamericana, cargo que ejerció hasta 2021. Ese mismo año fue designada secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), convirtiéndose en la primera mujer en dirigir ese organismo.

Costa Rica presentó oficialmente su candidatura para la Secretaría General de la ONU en 2026.

Qué falta para llegar a la Secretaría General

La elección tiene una particularidad: el secretario general es formalmente designado por la Asamblea General, pero primero debe ser recomendado por el Consejo de Seguridad.

El órgano está integrado por 15 países. Cinco de ellos —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— son miembros permanentes y tienen poder de veto. Por eso, un candidato necesita reunir el respaldo suficiente en el Consejo y, al mismo tiempo, evitar el veto de cualquiera de esas cinco potencias.

Una vez que el Consejo alcance una recomendación, la decisión pasa a la Asamblea General, integrada por los 193 Estados miembros de Naciones Unidas.

Una posibilidad inédita

Hay además una dimensión histórica en esta elección. En los más de 80 años de existencia de Naciones Unidas, ninguna mujer ha ocupado la Secretaría General.

Varias delegaciones han expresado su interés en que la próxima conducción recaiga por primera vez en una mujer. Pero el proceso continúa abierto y los resultados de las votaciones informales no constituyen una elección definitiva.

Por ahora, Grynspan vuelve a estar en el centro de una carrera diplomática que todavía debe atravesar nuevas negociaciones antes de llegar a una decisión.

El próximo capítulo se escribirá en Nueva York, durante la semana de alto nivel de la Asamblea General.

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